MI GATO ANDRÉS Andrés se sube en la mesa y me observa cuando escribo leyendo cuanto describo y de mirarme no cesa. Y nunca muestra sorpresa si lo escrito no le gusta o francamente disgusta. Pausado desciende Andrés y el muy tuno entre mis pies sueña con la gata Augusta. MI GATA ESTRELLA Es tan primorosa Estrella y tan aseada y pulcra que su orina la sepulcra en bidé sin dejar huella. Sin aristas y sin mella hace pis acuclillada en el bidé reposada, y moviendo sus manitas princesa entre las gatitas es mi Estrellita adorada. Saturnino Caraballo. Nuestro gato Andrés, ¡qué miedoso es! Se oculta y lo ves y no lo ves. Es pusilánime y candoroso, Y noctámbulo y muy cariñoso y es subrepticio el dueño de la casa y su cara dura nos sobrepasa. Lo trajimos de Rascafría, en noche de lobreguez fría. Perdido sobre el patio del albergue, contemplando el lugar donde se yergue el Monasterio del Paular y por no dejarse enjaular. En sus visitas al veterinario llora como infante en el parvulario y con arte se come los langostinos, como el más pulcro y fino de los mininos. Cuando sale al rellano de escalera, con cualquier ruidito nimio se altera y se mete en casa despavorido, lanzando airado estridente maullido pero exige salir continuamente a pesar de su miedo ante la gente. Y es que este pillo redomado nos tiene el ánimo ganado. Prototipo gatuno inteligente es como buen felino independiente y su afecto no lo entrega a cualquiera, mira ante de forma atenta y severa y al no atraerle amago o apunte de sonrisa, discreto se aparta a su rincón a toda prisa y ovillado ya no se muestra ni deja ver hasta que el hambre aguijonea y ha de comer. Es nuestra gata Estrella distinguida muy bella! Una gata grácil, siamesa y con su porte de princesa va decorando la casa por cualquier pieza que pasa. Le gusta mucho el poder ovillarse, bostezar, estirarse, adormilarse junto a mi esposa en su regazo, buscando, un beso, un abrazo, mirando con ojos profundos, como si viera otros mundos que no vemos los humanos, tal vez lejos, o cercanos por esos mundos gatunos, donde los gatos montunos también tienen un Edén desde el que miran y ven los ríos de leche y miel para solazarse en él, donde nadan las sardinas junto a otras golosinas que entusiasman a los gatos y les producen arrebatos de maullidos y estridencias de placer, y dóciles se dejan tocar y hacer lisonjas, mimos, caricias, que producen las delicias de cuantos con ellos habitamos, cuidamos, protegemos y amamos, como nosotros a Estrella tan cariñosa, tan bella. La miramos arrobados, rendidos y enamorados produce serenidad y nos da felicidad.