Hay vínculos y lazos imposibles de romper. Gracias, mi pequeño guerrero, gracias por haber sido mi compañero de juegos, mi apoyo en los estudios, gracias por estar a mi lado cuando no había nadie más, gracias por guardar secretos…Gracias por haber sido mi incondicional durante 21 años. Si la suerte existe se debe parecer mucho a ti. Siempre, siempre estarás a mi lado, porque solo se pierde aquello que se olvida y yo a ti no te olvidaré jamás. No hay nada más eterno que un recuerdo y yo, contigo, tengo miles. Donde sea que estés, come mucho jamón serrano, pero del bueno, nada de tonterías, tú ya sabes…Por aquí, todos te echamos de menos, incluida Lola. Nos volveremos a ver, amigo.
Te queremos hasta el cielo. GRACIAS por tanto.