No puedo expresar con palabras el dolor que siento por tu marcha, tú te hacías la fuerte yo no quería perderte, pero ambas nos dimos cuenta que había llegado el momento de la despedida, de una triste y amarga despedida, apenas acabas de marcharte y tengo un dolor tan intenso que apenas puedo escribir, ni expresarlo con palabras.
Has sido la mejor compañera que se puede tener ,no nos hemos separado nunca, he ojeado las fotos familiares y en todas apareces, en el campo, playa, cumpleaños, en cualquier sitio Arella, has sido uno más de nosotros, cuando los niños eran pequeños los vigilabas en el parque , ladrabas cuando los veías en peligro y me mirabas, como diciendo” no vas hacer nada”, te has hecho mayor con ellos y al final han sido ellos los que te han cuidado y mimado, hemos sido muy felices contigo y sólo esperamos haber significado para ti la mitad de lo que tú has sido para tu incondicional familia ,aunque no me cabe duda de que has sido muy feliz con nosotros porque siempre nos lo has demostrado con tu amor y cariño sincero, has sido generosa hasta el final, has ayudado a Phivie a confiar en nosotros después de sus malas experiencias, quizás porque sabias que cuando te marcharas no habría consuelo para nosotros, y ella en cierto sentido mitigaría un poco tu ausencia, pero has dejado un vacío difícil de llenar.
Te queremos, te añoramos y nunca te olvidaremos, espero que el tiempo logre deshacer este nudo que todos tenemos con tu pérdida, te hemos querido y te querremos siempre, y como te prometí en las muchas charlas que hemos tenido últimamente, siempre estarás con nosotros, no habrá más separaciones, siempre con tu familia.
Descansa en paz mi fiel amiga.
NO TE OLVIDAREMOS.