SIRA:
Hace ya unas semanas que no estas, pero sigo creyendo que vas a salir de cualquier rincón, que vienes corriendo hacia mi para que te coja y te llene de besos, como a ti te gustaba.
Eras la cosita más pequeña y cariñosa que he visto en mi vida, eras mi princesa, mi tesoro, la muñeca que cada vez que salía del baño, le encantaba pasearse por casa para que todos le dijeran lo guapa que estaba, limpita y peinada.
Siempre pensé que una cosa tan bonita no podría dejarme jamás, éste era uno de los momentos que más temía, durante estos cinco años, sabia que tendrías que irte tarde o temprano pero nunca pensé que seria tan pronto.
Todos queríamos lo mejor para ti, y no podíamos soportar que no vieras y que te dieras golpecitos con las cosas que no sabias que estaban en medio, pero por querer devolverte la vista, lo has perdido todo…no hay nada que me consuele, y tu última mirada se repite en mi mente una y otra vez. Si pudiera dar marcha atrás, pequeñita mia, si pudiera…… esa mañana no te hubieras ido a la clínica, y estarías conmigo, pero ahora solo puedo pedirte PERDÓN, PERDÓN…, por la mala decisión de tu mamá, que no se lo perdona, pero lo que si tiene claro es que solo quería lo mejor para ti.
Echo de menos tus patitas en mis piernas para que te coja, tus juguetes también te echan de menos, tu camita está muy sola, preguntándose donde estarás.
Me consuela, el pensar que más besos de los que te he dado, no podría darte, que más cosas bonitas, no podría haberte dicho, y que toda la familia no podría haberte querido más, ya solo estarás en nuestros corazones para siempre, a PAPI y a MAMI nos va ha costar superar esta situación, y siento tanto que el bebé que viene, no te vaya a conocer, que me pongo muy triste porque seguro que le ibas a querer muchísimo.
Espero que estés en el cielo de los perritos, esperándome, con tu chuche, yo te llevaré más, por que te encantan. Y allí seremos felices para siempre, y tu tendrás tus ojitos curados, y nunca más volverás a ponerte malita, MAMÁ y PAPÁ, te achucharemos y te haremos pedorretas en la tripa, como te gusta, daremos paseos interminables, y luego nos sentaremos en un banco, para descansar y ver pasar a otros perritos con sus dueños. En el cielo de los perritos todos sus deseos se hacen realidad…y eso es lo que yo deseo también.
Te quiero Sira, hasta la vista, mi muñeca adorable…