Hace tiempo leí que una amiga que había perdido a su padre le decía a otra que desde el primer momento que pierdes a un ser querido entras a formar parte del «club de los tristes para siempre». Esto se me quedó grabado, porque además de ser totalmente cierto, yo ya hace muchos años que también formo parte de este club.
Me imagino que ahora mismo estarás con Laia, mientras Lore no os quita ojo de encima, sobre todo a ti, no vaya a ser que te de por echarte una de esas carreras que le gustan tan poco.
Solo espero y deseo creer con todas mis fuerzas que algún día me reuniré de nuevo contigo, con ellas y con los demás que están por allí, y entonces ese «club de los tristes para siempre» se tornará finalmente en el «club de los felices para siempre».
Para el que ha sido la alegría de mi vida, mi fiel compañero y mi amigo incondicional durante muchos años. Te queremos. FIGARO