Kika, hace siete días que tuvimos que decirte adiós y todavía no podemos hacernos a la idea de que ya no estás con nosotras, de que ya no nos saldrás al paso desde cualquier rincón de la casa. Kika, es muy duro, pero tú mereces que te recordemos sin lágrimas, en tus momentos alegres, divertidos, juguetones y traviesos. Recordar la felicidad y alegría que nos diste desde que entraste por la puerta de casa. Las risas que pasamos contigo, los buenos momentos y sobre todo esos vivarachos ojos tuyos que cada vez que nos miraban hacía imposible que nos enfadásemos contigo. Has estado casi 18 años con nosotras, desde el primer momento en que llegaste a nuestras vidas hemos sido tres y en este tiempo no nos hemos separado para nada, ha sido maravilloso compartirlo todo contigo, has llenado completamente nuestras vidas y no sabes cuánto te echamos de menos y por eso, de momento, es muy difícil contener las lágrimas cada vez que pensamos en ti. Pero tenemos que intentarlo para que sigas con nosotras con lo mejor que había en ti. Sabes que nunca te olvidaremos, has sido nuestro “pequeño amor”, nuestra “linda ratita”, nuestro “bichito”, nuestra “gordita”, nuestra “brujita”…… y mil nombres más que te hemos puesto en estos años. Kika, siempre estarás con nosotras, intentaremos que sea de una forma dulce y tranquila como tú te mereces. Te imaginaremos corriendo feliz con un montón de amigos por ese maravilloso campo del Arco Iris, esperando tranquila el momento en que volvamos a estar las tres juntas. Kika, nuestra “niñita”, siempre tendrás nuestro amor. TE QUEREMOS. Tus mamis, Pilar y Mamen.